Background Image

Becas postdoc, investiga entre 18.000 y 55.000 euros al año

 
Artículo / Trabajar

Becas postdoc, investiga entre 18.000 y 55.000 euros al año



Después de estudiar 5 años en la universidad, muchos optan por continuar con su formación estudiando un doctorado. ¿Y después? Hay quien da por finalizada esta etapa y otros muchos que deciden seguir gracias a las becas postdoctorales.

Muchas de ellas inscritas en las ramas más técnicas, con el fin de seguir facilitando las labores de investigación científica, las becas postdoctorales son, en muchos casos, un contrato a largo plazo con el que podrás seguir investigando y estudiando aquello en lo que eres bueno. Pero, eso sí, en buena parte de estas becas tienes que estar preparado para hacer las maletas e irte fuera de España.

La vida ya no vuelve a ser igual

La concesión de una beca postdoctoral supone un cambio radical en la vida de todo aquel que la disfruta. María García, que tiene una Marie Curie, no duda en afirmar que su vida en España habría sido completamente distinta. "No hay unas posibilidades como éstas que te permitan investigar y, al mismo tiempo, obtener una remuneración adecuada a tu formación”.

Sin esta beca, “es posible que hubiese dejado la investigación y hubiese probado con la industria privada", reconoce, al tiempo que considera que es una experiencia clave para la vida, tanto profesional como personal, y que "hay que retarse a uno mismo, enfrentarse a los miedos que se pueden tener antes de un salto así y ver que lo puedes conseguir". Por eso, recomendaría las becas Marie Curie, un referente a nivel europeo que "te abren muchas puertas a futuro, tanto en investigación como en las empresas privadas".

Su tocaya María Arrechederra se veía en la misma dicotomía: seguir en investigación o intentarlo en la empresa privada. "Habría habido dos opciones: 1) dejar la ciencia y estar trabajando en Madrid en un laboratorio farmacéutico o una farmacia; 2) haber buscado otra beca o contrato postdoctoral en algún otro país de Europa o EEUU. Pero seguro que mi vida no hubiera sido igual".



Su experiencia está siendo muy positiva. "Profesionalmente estoy creciendo como investigadora, estoy dirigiendo un proyecto en el que se combina modelos animales de cáncer con bioinformática y epigenética, estoy escribiendo proyectos, dirigiendo a estudiantes, mejorando mis habilidades comunicativas, conociendo investigadores. Creo que en menos de un año, no soy la misma científicamente hablando".

Sin duda, la parte más dura para todos estos "becarios" es la distancia con los seres queridos y el cambio cultural que todo cambio de país de residencia supone. Eso sí, en algunos casos también hay que tener en cuenta las dificultades asociadas a los permisos de trabajo.

Ése fue el caso de Álvaro Gutiérrez, quien lamenta "lo complicado que es conseguir una visa de trabajo para ir a EE.UU. "Salvando esto, la experiencia es positiva, "empezando por lo personal, la experiencia fue genial, te sumerges en una cultura nueva con un idioma diferente. Desde el punto de vista profesional fue un hito clave en mi vida. Esta estancia me modificó mi forma de pensar y de hacer ciencia”.

Estas becas son una oportunidad a futuro. “Gracias a ella me permitió establecer colaboraciones con otros investigadores lo cual fue clave para conseguir el puesto de trabajo que actualmente tengo, Investigador de la Universidad de Pennsylvania en el departamento de Biología del Cáncer", afirma Álvaro Gutiérrez.

Programas Nacionales de Investigación

Los estudiantes que hayan finalizado sus estudios de doctorado pueden ampliar su formación investigadora con programas nacionales o internacionales, así como con otras ayudas que ofrecen fundaciones y empresas privadas.



Dentro de los programas nacionales, hay tres becas o ayudas: Torres Quevedo, que financia la contratación de doctores y tecnólogos en empresas, asociaciones empresariales, centros tecnológicos y parques científico-tecnológicos; Ramón y Cajal para la incorporación de doctores a centros españoles de I+D; y Juan de la Cierva.

Dentro del apartado internacional, casi todo el mundo reconoce el programa Marie Curie, que permiten estancias predoctorales y posdoctorales en Universidades, Empresas o Centros de Investigación Europeos, bien de forma individual o bien ligadas a un proyecto de investigación europeo. Las Acciones Marie Curie también financian el retorno al país de origen, bien a una Universidad, a un centro de Investigación o a una empresa.

Torres Quevedo

En realidad, el programa Torres Quevedo ayuda a quienes contraten por 3 años a doctores para proyectos de investigación industrial. Con estas ayudas se cofinancia el salario y la cuota empresarial de la Seguridad Social.

Entre 55.000 euros/año y mínimo admisible de 18.000 euros/año.

Ramon y Cajal

Ayudas para la contratación laboral de investigadores y para la creación de puestos de trabajo de carácter permanente.

La selección se fundamenta en un riguroso proceso de concurrencia competitiva de los candidatos en base a sus méritos curriculares y en base a su capacidad para liderar una línea de investigación, en función de la experiencia científica y profesional así como de la independencia de su trayectoria.

En 2014, la cuantía de la beca ascendía a 33.720 euros.



Juan de la Cierva

Fomentan la contratación laboral, por parte de organismos de investigación o centros de I+D españoles, de jóvenes doctores por un periodo de dos años.

Las solicitudes de participación las presentan los centros de I+D incluyendo en ellas a los investigadores candidatos. Se eligen en función de méritos curriculares y en el historial científico-técnico del equipo de investigación.

La cuantía es de 25.000 euros.

Contrato Marie Curie

Se ha de pasar un proceso de selección por parte del investigador principal del grupo de investigación, así como la aprobación de todos los miembros del Consorcio. "En mi caso, uno de los requisitos más restrictivos era tener más de 4 años de experiencia en investigación y menos de un año desde la obtención del título de Doctor. Además, valoraban el conocimiento de determinadas técnicas y el conocimiento del área de trabajo", explica María García.

No se puede elegir el país de destino, ya que es un contrato asociado a un proyecto y a un grupo determinado. Lo mejor supone conocer la forma de trabajo de un laboratorio extranjero y, sobre todo, "participar en un proyecto europeo en el que hay una gran interacción con los otros miembros del Consorcio, así como la vinculación entre la industria farmacéutica y el ambiente académico".

Lo peor: la avalancha de cambios asociada a un nuevo trabajo y una mayor responsabilidad en un país distinto. "Condiciona el hecho de moverte a un país nuevo. Aumenta la distancia con tu entorno de amigos y familia, se notan los cambios culturales y hay que aprender desde cero a trabajar en un campo y un grupo nuevo".

La cuantía asociada a la beca para doctores experimentados asciende a 55.800 euros.



Becas EMBO

La organización EMBO (European Molecular Biology organization) convoca becas de larga y de corta duración para realizar estancias.

La concesión es, en principio, bastante sencilla. Simplemente tienes que rellenar la solicitud en la propia página de la organización EMBO. Básicamente tienes que incluir tu CV, el CV de tu actual investigador principal, el CV del investigador del grupo al que vas a ir y una memoria del proyecto de investigación que pretendes llevar a cabo durante la estancia. Esta solicitud se puntúa por un tribunal y se aprueba o se rechaza dependiendo de las líneas prioritarias de investigación del momento.

Se puede exigir también un nivel mínimo de inglés, estar inscrito en un programa de Doctorado de la Unión Europea que tenga relación con la Biología Molecular y un puesto de trabajo durante la duración de la beca. Al final de la estancia se tiene que enviar un informe resumiendo los principales hitos conseguidos. "En mi caso concreto, al ser la estancia en EEUU, también tienes que cumplir todos los requisitos de inmigración", nos detalla Álvaro García.

Fundación Areces

La Fundación Ramón Areces concede Becas a doctores jóvenes para que amplíen sus estudios en universidades y centros de investigación en el extranjero. La Fundación Ramón Areces adjudicó, por ejemplo veintidós Becas para la realización de estudios en universidades y centros de investigación en el extranjero, durante el curso académico 2014/2015 sobre temas relacionados con las Ciencias de la Vida y de la Materia.

Dotación económica: 2.200 euros mensuales.

Cuéntanos algo