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Aprende francés con los mejores cursos online del momento. ¿Aceptas el reto?

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Aprende francés con los mejores cursos online del momento. ¿Aceptas el reto?

¡Ah, enero! El momento de los buenos propósitos, como si cerrar un año y empezar otro nos permitiera hacer borrón y cuenta nueva y convertirnos en personas distintas de la noche a la mañana. En esta lista de buenas intenciones hay clásicos que se repiten cada año (y en cada intento): dejar de fumar, ir al gimnasio, llevar las asignaturas al día, aprender idiomas…

Pero la intención por sí misma no es suficiente; hay que aplicar eso que se llama voluntad y que suele desinflarse según pasan los días. La constancia es el siguiente reto a alcanzar: es la que te hará superar las agujetas si eres capaz de sobrevivir el primer mes de gym o lo que necesitas si quieres aprender un nuevo idioma desde cero.

Como sabemos que hay objetivos más difíciles de alcanzar que otros en esa lista, empezaremos por el más sencillo. Y es que Internet es una gran academia de idiomas gratuita (casi siempre). Hasta de “Silbo Gomero” (sí, esto es real). En la red puedes encontrar multitud de cursos, apps y webs para el autoaprendizaje. Así que, si entre tus deseos para 2017 está aprender francés, este artículo es pour toi.

'Duolingo? Qu'est ce que c'est?' Es una nueva forma de aprender francés

Puede que creas que no hablas ni papa de francés pero aún así es casi seguro que sabes traducir ‘je suis’, que puedes conjugar el verbo 'vouloir' en tercera persona del singular (por ese famoso estribillo) e intuyes que ‘rouge’ es rojo (por el pintalabios o precisamente por la película, "Moulin Rouge").

Duolingo es un método inmersivo que confía en tu capacidad deductiva y en la repetición. Vas a usar el idioma desde el momento en que crees tu perfil y empieces a usarlo, porque visualizar las palabras una y otra vez y escuchar su pronunciación (la parte más difícil del francés) ayuda a retenerlas mejor. En cualquier caso, cada lección cuenta con su correspondiente parte teórica, si prefieres empollar antes de lanzarte a la aventura.

Todo el vocabulario que aprendes se va añadiendo a un listado que puedes consultar en cualquier momento para repasar. Y si tienes dudas, siempre puedes tirar de foro (moderado por nativos).

la aplicación te premia con lingots, una moneda virtual con la que puedes acceder a otras pruebas o retarte a ti mismo

Una única lección superada te “asegura” un 14% de fluidez en el idioma (hito que puedes compartir en Linkedin para darte importancia) y sólo te ha llevado cinco minutos de tu tiempo. Claro que la cosa se va complicando.

Además de felicitarte y motivarte en cada avance —eso siempre estimula— la aplicación te premia con lingots, una moneda virtual con la que puedes acceder a otras pruebas o retarte a ti mismo: si no te saltas ni un día de aprendizaje, doblas tu cantidad de lingots.

¿Lo mejor? Es completamente gratis. Y es divertida. También está disponible en App, para que te lleves las lecciones contigo (y con tu smartphone).

Mosalingua: estudia, practica, repasa, estudia, practica, repasa

Hay toda una base psicológica que apoya este método. Como en Duolingo, se basan en la repetición. Pero entienden que la repetición no sirve de nada a largo plazo sin una correcta revisión, en el momento adecuado. Y ese momento varía de una persona a otra.

Es lo que se conoce como “Sistema de repetición por espacios”. No lo inventaron ellos pero lo usan para adaptar el aprendizaje a cada usuario, teniendo en cuenta cuánto tardas en retener u olvidar, según tus resultados durante el aprendizaje; trazando tu “curva del olvido”.

se basan en la Ley de Pareto: “se aprende el 20% del contenido que se utilizará en el 80% de las situaciones”

De ahí que MOSA sea en realidad un acrónimo para Motivating Optimized System for Adaptive Learning. Motivarte a pensar que no es tan difícil como crees adaptando la enseñanza a tu ritmo y capacidades.

No te abruman con la gramática: se trata de aprender francés más rápido, centrándose en el contenido importante. Para ello se basan en la Ley de Pareto: “se aprende el 20% del contenido que se utilizará en el 80% de las situaciones”. Y estas están cuidadosamente seleccionadas en catorce categorías que se subdividen en otras cien, reuniendo las más comunes.

¿Lo mejor? Al ser una App y llevarla siempre contigo en tu smartphone no importa que el momento de repasar (te avisa tu propio coach virtual) te pille en el metro. Además, tiene un montón de funcionalidades, como la posibilidad de ir añadiendo tú mismo contenidos que aprendas por tu cuenta, diccionarios online o modo manos libres.

Eso sí, sólo están disponibles en la versión premium (por 4,99 euros). También existe la opción para PC/Mac. Se puede probar durante quince días por el simbólico precio de un euro, pero la suscripción anual es de 49 euros. La diferencia de tarifa frente a la App tiene justificación: es más completa como plataforma web y te permite descargar e-books y acceder a otro tipo de recursos, como la comunidad virtual.

En esta Babbel la gente sí se entiende

Aúna lo mejor de cada una: es una app para tu smartphone pero también puedes seguir el curso online en su web y establecer una rutina de trabajo diario. Babbel es ideal para personas constantes porque como en Mosalingua, basan el aprendizaje en la repetición por intervalos de lo aprendido, para que el idioma se vaya afianzando. Según tu nivel y tu progreso, el curso se va adaptando a ti.

Para evitar que te aburras, algunos contenidos los aprenderás jugando. La idea es que tu cerebro aprenda sin que tú te des cuenta y no tengas la sensación de estar esforzándote, mientras progresas rápidamente. Así es más probable que quieras seguir mañana. Es tu cerebro activando la zona de recompensa y dándote un buen chute de dopamina por el esfuerzo.

También quizás lo hagas obligado por el compromiso de haber pagado por uno, tres o doce meses. Las tarifas varían desde 9,95 euros al mes (si sólo quieres probar) a 4,95 euros al mes, si te lanzas a la aventura y te suscribes por un año con la esperanza de no volver a incluir estudiar francés en tu lista de propósitos de enero de 2018.

Pero todo tiene un por qué: les avala su eficacia hasta el momento (se creó en 2007), comprobada casi “ante notario”. O mejor dicho, certificada por un estudio —aseguran— independiente de dos universidades norteamericanas.

Busuu, más barato y más cómodo que una academia

“Estudiar idiomas durante 22 horas y media con busuu Premium = 1 semestre universitario”. Así “venden” en su web esta app desarrollada por profesores y que se adapta a los tiempos modernos de déficit de atención: sólo te pide diez minutos al día.

Pero sobre todo les avala ser una de las más descargadas (60 millones de usuarios en el mundo) e incluso haber ganado premios a la app más innovadora.

Si quieres ir con todo (material, vídeos, interaccionar con otros usuarios…) tienes que pasarte a la premium

Hay una opción básica, más simple. Si quieres ir con todo (material, vídeos, interaccionar con otros usuarios…) tienes que pasarte a la premium.

También hay diferentes opciones de suscripción, según lo convencido que estés cuando te hagas tu buen propósito anual de aprender un nuevo idioma. Si te comprometes para un año, te sale más barato.

¿Lo mejor? De la versión gratuita, que cuentas con las correcciones de nativos, que revisarán tus deberes. De la premium, que puedes aprender incluso en modo offline y llegar a examinarte para los certificados oficiales.

Le Bon Mot, directa desde la Sorbona

Lingüistas de la universidad francesa más prestigiosa (y famosa) han ayudado a conceptualizar y desarrollar esta app que concentra en 300 frases y ejercicios todo lo que debes saber para alcanzar distintos niveles de francés.

Le Bon Mot es un método que se apoya esencialmente en lo visual: te enseña mediante diapositivas, imágenes y otros recursos similares. Para la parte más teórica, incluye breves lecciones de gramática a modo de clase virtual. Podrás acceder a todos estos contenidos si cuentas con la versión premium (2,99 euros).

¿Lo mejor? Puedes usarla offline, sin preocuparte por gastar datos fuera del alcance de tu WiFi. En lo que a prestaciones se refiere, destaca el reconocimiento de voz para practicar la pronunciación y la opción de aprender en modo gaming. Y puedes poner tus conocimientos a prueba en cualquier momento con sus múltiples test.

¿Tienes tiempo? Aquí tienes la Biblia del francés

En las antípodas de los métodos basados en el aprendizaje acelerado está esta web. Si de verdad quieres empaparte de francés, en este sencillo pero completo site (sencillo hasta en el nombre, Francés Online) vas a pasarte horas leyendo (y escuchando) todo lo que tienen que contarte sólo sobre la pronunciación.

Lo que te proponen aquí es que asumas que el francés es muy difícil y le has de dedicar mucho más que diez minutos al día si es que quieres llegar a obtener el DELF

Porque seamos honestos: puedes practicar con esas apps todo lo que quieras, que hasta llegar a entender cómo se utilizan las diecinueve vocales del francés que te hacen poner esa boca tan rara, va a pasar tiempo.

Lo que te proponen aquí es que asumas que el francés es muy difícil y le has de dedicar mucho más que diez minutos al día si es que quieres llegar a obtener el DELF (certificado oficial del idioma).

Si ese es tu caso y vas en serio, tienes esta opción gratuita como alternativa a pasar otro año intentando entrar en la Escuela Oficial de Idiomas de tu ciudad, una misión a la altura de encontrar el Arca Perdida o salvar al mundo del impacto de un asteroide.

Con certificado (y todo): Aulafacil.com

Ya quieras ser “experto” en nutrición, en Dreamweaver o en francés, Aulafacil.com tiene un curso para ti. En el caso del francés, unos cuantos: desde el curso completo para obtener el nivel A1 (con certificado) y aprender “3.000 vocablos diferentes”, hasta ejercicios específicos.

Combinan además los formatos: lecturas, vídeos o teoría pura y dura. Es menos dinámico que Duolingo y menos atractivo en general (más orientado a hincar los codos) pero igualmente cuenta con apoyo en la cuestión fonética, chat y foros de discusión.

¿Lo mejor? Es gratis y no necesitas registrate. A no ser que quieras obtener tu certificado, claro. En ese caso tendrás que crear una cuenta.

Recursos adicionales: YouTube y otras herramientas de la red

También puedes practicar los dictados con este tipo y aprender gramática con sus lecciones en formato videoblog.

 

A estas alturas, si te lo has tomado en serio de verdad, acabarás leyendo libros o escuchando música en francés por tu cuenta. En tal caso te vendrá bien contar con diccionarios online para resolver dudas de vocabulario. Uno de los más completos es el

Diccionario en línea PONS. Incluye recursos extra, como un entrenador de vocabulario.

Si eres capaz de procrastinar durante horas viendo vídeos absurdos de YouTube, lo de verte estos 61 vídeos va a ser coser y cantar. La idea de Easy Languages es acercarte el idioma desde el formato audiovisual, escuchando a nativos hablar sobre diferentes temas y viéndoles interactuar en situaciones típicas.

 

Es, dicen, como aprenderlo directamente en la calle. Es gente anónima la que te va a enseñar nuevas palabras o a pronunciar correctamente

 

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