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Pásale este artículo a todos los que digan que cada vez somos menos generosos por naturaleza

Artículo / Cultura

Pásale este artículo a todos los que digan que cada vez somos menos generosos por naturaleza

¿De verdad somos tan egoístas e insolidarios? No, lo cierto es que no. Hay muchas muestras de que, en el fondo, somos buenos por naturaleza, sentimos empatía y solidaridad por los demás.

Vamos a demostrarte y refrescarte la memoria con casos reales que nos conmovieron y que demostraron que aún cabe la esperanza para la humanidad.

Donamos sangre, donamos vida

Pero donde más demostramos nuestra solidaridad es cuando son acciones que, más allá de lo económico, nos implican a nosotros mismos. Por ejemplo, en donaciones de sangre y órganos.

España es el líder mundial en donación de órganos durante 24 años consecutivos

Hay 36,64 donantes de líquido rojo por cada 1.000 habitantes en España, lo que supone casi 2 millones de Donantes activos en el conjunto nacional (1.905.100), de los que casi el 10% son nuevos donantes (190.630).

Incluso, hubo un momento en que se tuvo que hacer un llamamiento para que las personas dejaran de acudir a los hospitales y centros de transfusión con los atentados de Madrid del 11 de marzo.

Cuando no se puede atender tanta solidaridad

Y eso que con motivo del 11-M se instalaron 6 puntos de donación de sangre: recogieron casi mil unidades y el ofrecimiento de 2.800 ciudadanos para donar en días posteriores, según un informe de Cruz Roja. Sólo en Madrid, en apenas 3 horas, Cruz Roja Española pudo efectuar la extracción de más de 600 litros de sangre, lo equivalente a las donaciones realizadas en 4 días.

Galicia ha sido escenario de grandes oleadas de solidaridad. Los accidentes del Prestige o del Talgo son algunos ejemplos

Además, los hospitales catalanes enviaron a Madrid más de 700 unidades de sangre y ofrecieron otras 3.000.

En nuestra retina quedarán las imágenes de largas colas de ciudadanos a las puertas de centros sanitarios y autobuses de donación para ayudar a paliar los efectos de aquellos atentados.

España, el ejemplo a seguir

Qué decir de la donación de órganos, donde España es líder mundial durante 24 años seguidos. Algo que no es fruto de la casualidad y que demuestra que los españoles tenemos muchas cosas de las que sentirnos orgullosos.

Pese a todo, y según datos de la Organización Nacional de Transplantes, un 10% de los pacientes acaban falleciendo en la espera de un nuevo órgano.

Mateo, el bebé que tocó nuestra médula sensible

En 2013, la historia de Mateo se viralizó e hizo que todos conociésemos un poco más la necesidad de poder donar la médula.

Ahora mismo hay 200.678 donantes de médula en España, según los registros de la Fundación Josep Carreras, y 36.389 se dieron de alta en 2015, lo que supone un 10% más que en 2014.

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La carrera emprendida por los padres de Mateo no solo dio sus frutos (el niño encontró un donante compatible 10 meses después de su diagnóstico) sino que se convirtió en una de las campañas más eficaces, según reconocen las propias asociaciones de familiares.

Un pueblo movilizado

Un día antes de la fiesta grande, el pueblo de O Porriño se convirtió en el centro informativo al descarrilar un tren y provocar la muerte de 79 personas.

Médula para Mateo ha sido una de las campañas más exitosas

Pero también demostró cómo todo un pueblo es capaz de salir a la calle, ayudar a los heridos, acogerles en sus casas, taparles con sus mantas, realizar las primeras labores de ayuda y primeros auxilios, colaborar con emergencias y lo que hiciera falta. Incluso rompiendo la alambrada que separa el pueblo de las vías del tren.

Llegaron a romper las ventanas del tren con sus propias manos para intentar evacuar a las víctimas.

Chapapote hasta las orejas

También Galicia fue el escenario de otra de esas oleadas masivas que nos recuerdan que, aunque parezca lo contrario, estamos concienciados con todo lo que pasa a nuestro alrededor y no se nos caen los anillos por arremangarnos y mancharnos de barro. Incluso de chapapote.

Corría el año 2003 cuando el Prestige tiñó de negro las costas gallegas. Se calcula que más de 300.000 voluntarios acudieron a la zona para limpiar las toneladas de chapapote que el petrolero vertió al mar.

El 11-M, Cruz Roja recogió tantas donaciones de sangre como en 4 días "normales"

Las estimaciones hablan de que se retiraron 90.566 toneladas de arena y fuel de las costas cantábricas aquel año. En el mar, otros 50.000 metros cúbicos de fuel fueron recogidos por pescadores y equipos anticontaminación.

Rayos de luz entre la discordia

El caso más reciente con el que demostramos que somos generosos y que, incluso en épocas de dificultades económicas nos rascamos el bolsillo por aquellos que hacen una llamada de socorro es con Nadia, la niña que, al parecer, tiene una de las denominadas enfermedades raras, tricotiodistrofia.

Por desgracia, el buen hacer de las personas ante este caso fue aprovechado por su padre en una estafa que hace mucho daño a este tipo de iniciativas, restándolas credibilidad y sembrando la duda de forma injusta. Está claro que es una excepción vergonzosa; confiamos que el daño hacia el resto de iniciativas legales sea nulo.

Aún así, nos quedamos con lo positivo. La última aparición de Nadia en los medios de comunicación desató una oleada de donaciones: más de 150.000 euros en cuatro días. Es decir, 37.500 euros al día. Casi 10.000 euros más que el salario medio anual de España. Una cantidad muy importante para este tipo de enfermedades de difícil cura y falta de soporte.

Según datos de Asociación Española de Fundraising, en España existen actualmente 7,5 millones de donantes (7.500.765), que suponen un 19,4% de la población.

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