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Londres en 48 horas: una ruta por 200 euros para un finde que recordarás
Londres en 48 horas: una ruta por 200 euros para un finde que recordarás

Partimos de la idea de que conocer una ciudad como Londres en 48 horas es (casi) una utopía, pues estamos hablando de una ciudad con 1.572 km², superando en más del doble a Madrid (604.3 km2) o diez veces mayor que Barcelona (101.4 km2). Eso sin mencionar a la población que allí vive, pues la ciudad cuenta con 8,63 millones de habitantes, una cifra que la convierte en el municipio con más población de la Unión Europea y que supone el 12,5 % del total de habitantes del Reino Unido.

En cuanto a precios, Londres es la octava ciudad más cara del mundo según un estudio de UBS, solo superado en Europa por Zúrich o Ginebra, en la primera y cuarta posición respectivamente. Y si hablamos de españoles, en Reino Unido viven 102.498 españoles, un 77% más de los que lo hacían en 2009 y una gran cantidad de ellos tienen en Londres como uno de sus destinos, posiblemente más de la mitad, aunque no hay datos exactos. Ante este panorama, la idea es hacer una ruta atípica. ¿Empezamos?

Primera parada: elegir cómo llegar

Vamos a estar 48 horas en Londres, por lo que es clave, si nos vamos a desplazar, hacerlo en avión. Pues bien, la ciudad cuenta con seis aeropuertos: Gatwick, Heathrow, Stansted, Luton, London City y Southend, desde donde llegan y parten vuelos baratos desde prácticamente todas las ciudades importantes de todo el mundo.

Lo mejor es que consultes, por ejemplo, SkyScanner para ver qué opción se adapta más a tu bolsillo desde el lugar que quieras partir.

A su vez, los aeropuertos de los que hablamos están conectados con la ciudad por tren, autobús e incluso el de Heathrow llega a la ciudad a través de la línea de metro de Piccadilly, eso sí, echando una siestecita desde que sale del aeropuerto, hasta que llega al corazón de la ciudad pues puede pasar más de una hora en el vagón.

Hay opciones para todos los gustos, pero quizás Ryanair sea la opción más barata desde España

Desde el billete sencillo en metro de Heathrow (el billete simple es de 5,70 libras sea cual sea la terminal del aeropuerto), que es la opción más barata, al bus de Gatwick con el Easy Bus, que puede costar desde 2 libras, aunque tarda 80 minutos en llegar hasta la estación de Victoria. Al igual que el de Luton, cuyo bus también es la opción más barata, pero tarda 1 hora y 20 minutos en llegar a Victoria. El Autobús de Terravisión es la opción más económica si llegas a Stanted. Conecta con Victoria en 75 minutos y con Liverpool Street en 55 minutos, por seis libras.

Día 1: los lugares que no puedes dejar de visitar

Ya has llegado a Londres, ya sea a Liverpool Street, Picadilly o Victoria Station. Y la mejor forma de no gastar tiene nombre: caminar. Pongamos que llegamos a Picadilly Circus, por ejemplo, y vamos con la mochila sin parar en el hostel, del que luego hablaremos. Para dos días llevamos pocas cosas. Podemos partir de aquí hasta Buckingham Palace, pasando por el Big Ben, London Eye, Trafalgar Square, y Piccadilly Circus. Si bien es cierto que son lugares típicos, no podemos dejar de visitarlos. Ahí tenemos más de una hora de caminata donde no dejaremos de ver los lugares más emblemáticos de la ciudad.

Depende de la prisa que llevemos, podemos pararnos en la National Gallery, que es gratuita todo el año y que nos permite ver las pinturas que estudiamos en el instituto. No dejes de ver al menos uno de los cuadros de Van Gogh o te arrepentirás de no haber ido.

En la misma plaza está Trafalgar Square y los conocidos leones, desde los que nos podemos tomar un selfie. E incluso admirar al Almirante Nelson, insignia de la plaza. Desde allí, pasando por Charing Cross, podemos visitar desde fuera la famosa Downing Street, concretamente el 10, que es la residencia del Primer Ministro británico. Desde ahí, hasta Westminster, para observar la asombrosa abadía, hasta llegar al Big Ben y tomar la foto típica que cualquier turista se toma en la ciudad. Cruzamos el puente hasta llegar al London Eye.

Como contamos con poco tiempo, es interesante la opción de subir a la famosa noria porque nos permitirá obtener una panorámica de toda la ciudad. Eso sí, el precio no es barato: unas 21 libras por persona. Pero vale la pena, pues desde ahí podemos observar el skyline londinense, con muchos edificios altos. Desde allí volvemos a cruzar el puente hasta alcanzar de nuevo el Big Ben, y bordear St. James Park hasta llegar al Buckingham Palace.

Si hemos salido con tiempo por la mañana, podremos ver el Cambio de Guardia, que se lleva a cabo diariamente a las 11:30 horas desde mayo hasta julio. El resto del año se realiza cada dos días, exceptuando los días de lluvia en los que este evento suele ser cancelado. Conviene asegurarse antes a través de esta web, que es la que habla del mismo.

Como al lado tenemos un parque, el famoso Hyde Park, podemos comer algo rápido y barato y reservarnos dinero para la cena. Un bocadillo en el parque y un refresco no nos saldrá por mucho. Bien lo podemos traer de casa, o bien lo podemos adquirir en alguna tienda de la zona. Si te ha “pillado el toro”, siempre podrás almorzar mientras caminas. Recuerda que Londres es muy grande, tiene muchas cosas que ver y cuentas con poco tiempo (y dinero).

Ya por la tarde, iremos desde Hyde Park a Covent Garden, pasando por Soho. Otra caminata de algo más de una hora nos llevará a otros puntos principales de la ciudad.

Es difícil que no nos pille la noche, pues en Londres anochece muy temprano (en invierno a las 3 de la tarde ya es de noche), por lo que deberemos apresurarnos en nuestro paseo hasta llegar a Piccadilly Circus, desde donde partimos. Desde allí es fácil llegar hasta Covent Garden.

Govent Garden es un barrio tan especial como caro y muy animado a cualquier hora del día 

En este barrio podemos admirar las tiendas de moda situadas en Floral Street, o bien los pequeños puestos de los maestros artesanos de la superficie comercial cubierta, que en caso de lluvia o frío lo vas a agradecer.

Si te apetece, puedes tomar un café (o un té) en los locales que hay a su alrededor. Camina hacia Regent Street hasta el famoso cruce Oxford Circus. Eso sí, olvídate de comprar si no cuentas con suficiente presupuesto, pues estamos en el tramo más conocido de tiendas de Londres (y las más caras).

Cuenta que por allí está Neal's Yar, un pequeño rincón encantador, que es muy conocido por los londinenses pero de la que raramente se habla en las guías de viajes. Destaca por su colorido, y por encontrar un lugar muy romántico (en contraposición a la moderna Londres) en el centro de la ciudad.

Desde allí, volveremos sobre nuestros pasos a Leicester Square, donde podremos ver a Chaplin frente a Shakespeare, hasta adentrarnos en el famoso Soho, ideal para visitarlo de noche. No dejes de pasear por Carnaby Street, una de  sus calles más conocidas y que muy pocos turistas pisan cuando van. No te contamos más. Visítalo y ya nos cuentas.

Cuando llegues al Soho ten presente que estás en uno de los barrios más trendy del mundo

¿Por qué el Soho es uno de los barrios más trendy del mundo? Piensa que aquí estuvo el primer club de rock: i’s Coffee Bar, ubicado en el sótano del 59 de Old Compton Street, así como otros clásicos como el Flamingo Club, La Discothèque, Whisky a Go Go y otros más. Curiosamente la primera actuación de los Rolling Stones fue en este barrio, en el 90 de Wardour Street, en el Marquee Club.

Lo ideal no son las recomendaciones. En El Soho conviene perderse, pasear, respirar la tendencia, y dejarse llevar por las piernas, que el cuerpo le seguirá. Eso sí, para finalizar el día conviene acabarlo en China Town.

La originalidad de pasear por este barrio viene dada a que parece que te has trasladado al país asiático, pero sigues en Europa. Y como ya toca cenar, por unas 10 libras puedes hacerte con un buen menú en la mayoría de los restaurantes de la zona. Puedes gastarte incluso menos si optas por fast food, que siempre es una opción válida para bolsillos más económicos.

Después de aquí toca irse a dormir. Y aquí otro dilema. Ya hemos comentado que Londres es una ciudad cara, y encontrar un alojamiento a un precio asequible es complicado. Sin embargo, existen los llamados Bed And Breakfast, que suelen ser casas tradicionales, en un ambiente familiar y con extranjeros como tú. Además, de tener un precio muy ajustado. La recomendación es irte a la zona de Victoria Station, donde encontrarás variedad y gran cantidad de oferta.

Victoria Station es uno de los lugares más céntricos y mejor comunicados de Londres

Es uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, pues desde allí parten muchos autobuses a cualquier parte de la ciudad, a otras ciudades y a los aeropuertos.

¿Otra recomendación? Ir ya con la reserva desde tu país de destino, por ejemplo, cuando has cogido el vuelo. En webs como Booking puedes hacer la reserva sin tener que pagar nada hasta llegar al lugar de destino.

Día 2: conociendo Londres más a fondo

El segundo día, tras un sueño reparador (todo lo reparador que da de sí un Bed And Breakfast), tomamos el desayuno, que viene incluido en el precio y nos disponemos a comenzar la segunda jornada de nuestro viaje. Si hacemos noche, dejaremos la mochila del equipaje en el hotel. De lo contrario, tendremos que ir con ella, si partimos esa misma noche.

Pues bien, como vemos nos hemos dejado muchos sitios sin ver, lo sabemos. Camdem Town, la Catedral de St. Paul, Notting Hill, Greenwich… Pero si optamos por la opción de a pie para ahorrar, es lógico que no podamos atender a tantos frentes. De cualquier forma, siempre podemos optar por la opción del Day Travel Card, y manejarnos con el metro de Londres, que no solo es rápido sino que conecta muy bien la ciudad.

Este segundo día vamos a optar por un itinerario menos conocido, por visitar lugares no tan típicos. En este caso, optaremos por hacernos con el Day Travel Card, que nos permite movernos por las zonas 1-6 a partir de las 9.30 horas por unas 12 libras. Esta tarjeta la podemos adquirir en las paradas de metro, en los puestos de información turística, en la estaciones de National Rail e incluso en algunas tiendas de prensa.

El Day Travel Card es la mejor opción para los días que te muevas mucho en transporte público

Pues bien, hay infinidad de sitios para descubrir en la ciudad de Londres. Y como sabemos, debemos tener muy presente las distancias a la hora de descubrirlos, pues podemos pasar más tiempo en el metro que en los propios lugares de interés. Por eso, una primera propuesta está relacionada con la zona más central de la ciudad.

Salimos de Victoria Station, que es donde hemos pernoctado. Y desde allí, una de las primeras paradas la hacemos en Waterloo, la parte más business de la ciudad, a unos 15 minutos en metro. Además de ver edificios de negocios, podemos ver el Banksy tunnel, situado debajo de las vías del tren de la estación.

Es un lugar recomendado sobre todo para los amantes del arte urbano y de los grafitis. Tiene unos 300 metros y allí está permitido “crear”, pues cada día cientos de artistas dejan su impronta. Al llegar puede generar cierta desconfianza, pero ya dentro el ambiente que se respira es auténtico. Paco Sace, un español que reside en Londres, es quien lo recomienda, pues “si vienes de turista apenas lo percibes. Pero es un lugar que una vez que descubres, te engancha”. Tanto es así, que él, historiador de arte de formación, suele ir una vez en semana para hacer contactos y, sobre todo, para “respirar arte del siglo XXI”.

Desde allí nos vamos al Tower Bridge, que recordemos no llegamos a ver el primer día. Justo allí también está el London Bridge. Otros 15 minutos en metro desde Waterloo. La particularidad de esta zona está en poder ver el Wilton’s Music Hall y The George Inn. El primero es una sala de conciertos que data de 1859 a 10 minutos del Tower Bridge. Si vas por la mañana, no es posible hacer un tour guiado, que solo tienen lugar los lunes por la tarde, a partir de las 6.

También, cerca está The George Inn, localizado junto al Borough Market. Es un pub medieval, algo escondido y que puede sonarte porque aparece en la novela “Little Dorrit” de Charles Dickens. Como ya tendrás hambre, puedes quedarte en la terraza y tomar un típico fish and chips. 

Puedes redescrubrir Londres con los libros de Dickens o escenas muy conocidas de Harry Potter

A tan solo 10 minutos en metro, salimos de allí dirección a King’s Cross, para hacerte una foto en el Andén 9 y 3/4 en Londres, cita ineludible para fanáticos de Harry Potter. Desde aquí salen los estudiantes que van para Hogwarts, que deben atravesar el muro para llegar al andén. No pruebes a atraversarlo porque sin poderes mágicos es imposible.

Desde aquí iremos a otro lugar con encanto, ubicado en Archway, un poco más a las afueras de la city, a unos 35 minutos en metro. Allí podemos encontrar el cementerio de Highgate, abierto en 1839. En aquella época los cementerios eran un negocio, y competían entre ellos para atraer a la gente a ser enterrada allí. Este tiene la particularidad de que al estar en lo alto tiene unas vistas de Londres asombrosas.

Está dividido en dos zonas: East y West. El primero cuesta 4 libras y tiene enterrado a Karl Marx. El segundo cuesta 12 libras y solo se puede visitar con guía. Solo con las vistas que hay desde allí, merece la pena el desplazamiento.

Desde ahí no tendrás mucho más tiempo si se te ha echado la tarde encima. En estos casos tienes para visitar Highgate, a 11 minutos en metro desde allí, cuyo barrio destaca por por su arquitectura Georgiana (y también por su cementerio). También puedes ir al templo de Neasden, considerado en el año 2000 el templo hindú más grande del mundo fuera de India, una maravilla de la arquitectura que poca gente se acuerda de visitar y que es gratuito.

O la estación fantasma de Aldwych, en Charing Cross, más en el centro de Londres, una de las estaciones de metro abandonadas que se pueden visitar. ¿La particularidad? Es que únicamente está abierta al público unos días al año, y hay que comprar las entradas antes pues suelen agotarse enseguida.

Como veis las opciones son múltiples en Londres. Si lo que te apetece es desconectar y hacer compras de lo más asequibles, la otra opción es pasar lo que te queda de tarde (si es que te queda) en Camdem Town, cuya magia no se puede explicar porque hay que vivirla.

Eso sí, contábamos con 48 horas, para ver lo mejor de lo mejor, en una ciudad con millares de opciones distintas, y con un presupuesto de 200 euros. Y aún nos sobra dinero para volver al aeropuerto, a través de una de las vías que señalamos al principio del artículo. ¿Preparados para ir a Londres? Are you ready?

Imágenes | Pixabay; Wikimedia; Wikimedia; geograph.org.uk; Wikimedia; Garry Knight; Matt Blaze; YouTube; Jose Rodríguez; Cory Doctorow

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