¿Por qué hace la gente el Camino? No es por el paisaje

¿Por qué hace la gente el Camino? No es por el paisaje

7 Minutos de lectura

Es, probablemente, una de las rutas más conocidas mundialmente: el Camino de Santiago. Aunque originalmente era un viaje que hacían los peregrinos hasta la Catedral de Santiago de Compostela (y, para ello, existían diferentes rutas), lo cierto es que con el paso de los años, y tras una buena inversión turística, hacer el Camino no tiene por qué conllevar obligatoriamente un sentido religioso y la búsqueda del perdón.

Éstas son las diferentes motivaciones que encuentra la gente para realizar este viaje. Eso sí, déjanos avisarte de que la mayoría de los peregrinos repiten experiencia, y no siempre por las mismas razones.

Vacaciones puras y duras

Una de las primeras razones para hacer el Camino de Santiago es por tener unas vacaciones, aunque no sean de sol y playa ni con las que se pueda disfrutar de la comodidad de un hotel de cinco estrellas.

María Briones Bravo, veterinaria, fue de las que encontró este motivo en su primera experiencia en el Camino de Santiago allá por 1993, año Jacobeo y cuando tan solo tenía con 15 años. “Lo hicimos en familia, acompañados por unos amigos de Alicante, desde Sarria a Santiago… ¡unas vacaciones! Mi recuerdo es que fueron unos días muy felices, rodeada de gente querida, con experiencias nuevas para mí y con ciertas libertades que en el día a día del cole no tenía. Al final la sensación fue de eso, vacaciones”.

David Bollero, periodista, también se lanzó al camino con otros tres amigos en vacaciones, aunque “por una cuestión de tiempo -básicamente pocos días de vacaciones-, únicamente pudimos completar los últimos 200 kilómetros del recorrido. A los cuatro nos gustaba patear monte, disfrutar de la naturaleza del norte de España y admirar el románico con que te topas en cada etapa del Camino”.

La necesidad de un cambio

¿Alguna vez has sentido que necesitabas un cambio de aires o de rumbo en tu vida? Muchos de los que arrancan el Camino de Santiago lo hacen movidos por una extraña sensación que, aunque difícil de describir, puede ser parecida a ésta.

Rupturas sentimenales, hastío vital, ganas de hacer algo diferentes, vacaciones, ver paisajes, contemplar el Románico, una promesa incumplida...

Silvia Castellanos, que escribe en Jot Down, recuerda que la primera vez que empezó el Camino fue con unas amigas. “¿El motivo? Un poco de todo: rupturas sentimentales, hastío vital, ganas de hacer algo diferente... En mi caso siempre había querido probar y no encontraba nadie a quien liar. Me apetecía muchísimo eso de recorrer los pueblos caminando. Me encanta el arte, el románico lo que más. Era una oportunidad estupenda de ponerme a prueba y además disfrutar con los templos del camino”.

Además, en este caso, Castellanos recuerda que estuvieron mucho tiempo haciendo el Camino en etapas “pero fuimos cambiando de trabajos y de vidas y nos quedamos en Hospital de Órbigo”, un pueblo de León.

Cumplir el sueño de completar el Camino

Este hecho, el no haber completado ese viaje por etapas hacia Santiago, seguía golpeando en la cabeza de Silvia Castellanos. “Siempre pensaba en el río de Hospital y en su puente y me daba una rabia tremenda no llegar a Santiago. Hasta que un día Pepe, mi marido, me dijo que se apuntaba. Así que empezamos de nuevo, desde Canfranc. Otra vez por etapas, dos semanas un año, 10 días otro... tras tres años y 800 kms llegamos a Santiago”, rememora esta peregrina, quien recuerda cómo al llegar al Obradoiro “me puse a llorar de la emoción, y también lloré al recoger la compostela”.

Muchos peregrinos no saben explicar el porqué, pero al llegar al Obradoiro y terminar el Camino, la emoción les embarga hasta el punto de ponerse a llorar

Nacho Torres, estudiante de geriatría, se echó para atrás en su primer intento pocos días antes de arrancar el viaje, del que siempre había oído hablar maravillas. “No sé por qué (no sería mi momento, tal vez). Lo que sí me sorprendió es que la amiga con la que lo iba a hacer se fue sola y cuando volvió, me comentó maravillas”. Finalmente, pasó el tiempo y cuando su entonces novia y ahora esposa estaba embarazada, “algo en mí se despertó, pedí vacaciones de un día para otro y me fui a hacer el camino. Mi mujer lo entendió, sabía que tenía ese viaje pendiente”.

Encontrarse a uno mismo y reflexionar

María Briones repitió la experiencia de hacer el Camino de Santiago años después. A principios del año 2010, sus preocupaciones eran el proyecto de la clínica veterinaria, su camino hacia la expansión a un hospital veterinario con servicio presencial 24 horas, su certificado en medicina interna de pequeños animales “por el que llevaba peleando desde principios del 2009 y algún fracaso sentimental de los que dejan a una vacía”. Con todo este bagaje, “empecé a darle vueltas a la idea de mi necesidad de parar un poco todas las preocupaciones y responsabilidades e intentar poner en orden mi cabeza de alguna manera; y la manera que elegí fue esa… hacer el Camino de Santiago”.

Así pues, y tras examinarse un sábado del mes de octubre, al día siguiente se montó en un autobús dirección León “sin nada más que mi pequeña mochila, unas zapatillas y un libro de Chaves Nogales. Llegué sola para iniciar un Camino para mí, y llegué a Santiago, 300 km después, dándome cuenta de que el Camino es un pequeño recorrido de tu vida del que deberíamos copiar en su fondo, en su generosidad, en su compartir y en su vivir”.

Por ¿tradición?

Jorge González Paredes, peregrino y autor de “La Guía Secreta del Camino de Santiago”, hace todos los años el Camino de Santiago desde 2003. Pese a que en su primera experiencia acabó la tercera etapa con 35 ampollas en los pies, esto casi le dio más fuerza para continuar. “Sólo os puedo decir que la emoción que sentí cuando llegué a la Plaza del Obradoiro y a la Catedral fue indescriptible. No sé si el Santo me perdonó todos mis pecados o qué, pero fue tan mágico que en ese momento supe que no sería la última vez que lo haría”.

Quien hace el Camino, repite. O, al menos, siempre quiere vivir de nuevo la experiencia, aunque la motivación y el resultado sean diferentes

Desde entonces, no ha habido año en el que no haya hecho el Camino. “Si me preguntáis por qué, no sabría responderos exactamente: por divertirme, por desconectar, por tener unas vacaciones distintas, por disfrutar de la gastronomía, por encontrarme a mí mismo o por alejarme cuando no estoy bien, por pasar tiempo con mis amigos o por conocer gente nueva... Lo he hecho sólo, en grupo, en pareja y jamás he tenido la sensación de que he perdido el tiempo. Dicen que no hay un Camino, sino tantos como peregrinos y yo añado más: incluso para uno mismo, cada experiencia es única, irrepetible y mágica. Nunca dejará de sorprenderme”.

Lo que el Camino te enseña

Parece claro que muchos de los peregrinos ven un antes y un después en sus vidas tras realizar este viaje. Silvia Castellanos considera que “los motivos que te llevan al Camino son unos, o crees que son unos y luego el Camino los va moldeando. Los malos ratos, los dolores, los buenos momentos, la gente estupenda que vas conociendo, las historias que te cuentan… todo te va cincelando y cuando llegas a la oficina del peregrino y te hacen rellenar el cuestionario "Por qué motivo has hecho el Camino", casi no sabes ni contestar. Llevas tantos kilómetros encima que no eres la misma persona que salió un día con una mochila de casa”. Algo que, según esta peregrina, es el mejor motivo para hacer el Camino: “que sabes que de uno u otro modo te va a cambiar y te vas a convertir en otra persona”.

María Briones, por su parte, considera que la llegada a Santiago, el fin del Camino, “no debe ser más que el continuar de un camino mucho más largo, ese que compone tu día a día; y esos grandes sentimientos que uno percibe durante unos cuantos días deben ser el inicio para perfeccionarlos y aplicarlos en el resto de largo camino que nos queda”.

Nacho Torres no duda en afirmar que el Camino “ha sido uno de mis mejores viajes”. “Fue como una micro-vida dentro de ésta, la que vivimos. Aprendes cosas en menos tiempo, das valor a las cosas que tan acostumbrados estamos, conoces gente, practiqué idiomas, de todos colores y también hubo muchos silencios (necesarios, eso sí)... creo que nunca estuve solo, incluso cuando estaba solo”.

Muchos son los que comparan el Camino con la vida: no sabes qué te depara, haces unos planes que se acaban transformando y supone una experiencia que marca un antes y un después

Jorge González se ha encontrado con muchas personas que lo han hecho por muchos motivos: fe, promesas, deporte, superación, amistad, amor, turismo, moda, conocer lugares distintos o incluso por error. Según su experiencia, da igual cómo planees el viaje: “el Camino es como tu vida, nunca sabes lo que te va a deparar. Quizá sea esta la magia de la ruta de las estrellas, testigo de millones de peregrinaciones desde hace siglos. Que uno siente pasar las claves de su vida por delante de sus ojos: la diversión, la amistad, el dolor, el sufrimiento, el cansancio, la superación, la belleza, el amor, el placer... Y cuando llegas a Santiago es como si todo, sin saber por qué, se resolviese, como si todo lo que has vivido esos días adquiriese un sentido. Es una sensación de plenitud difícil de explicar, pero compartida por todos lo que lo hacemos. Y por eso repetimos”.

Porque ésa es, sin duda, otro de los deseos que, como David Bollero, también manifiestan los peregrinos. “Las hospitalidad de los pueblos en los que parábamos que, desde luego, es uno de otro de los mayores atractivos de la ruta y que cada año se me vuelven a aparecer en la mente diciéndome "este año, repito".

BBVA

Configuración de cookies

Las cookies pueden ser importantes para ti, influyen en tu experiencia de navegación. Usamos cookies analíticas para hacer perfiles basados en hábitos de navegación y mostrarte contenido útil. Puedes aceptarlas en esta misma ventana o configurarlas y/o rechazarlas en el Panel de Configuración.
No hemos cambiado nada, solo queremos ser transparentes y responsables contigo, igual que lo somos con tu dinero.

Este es el configurador avanzado de cookies propias y de terceros. Aquí puedes modificar parámetros que afectarán directamente a tu experiencia de navegación en esta web.

Cookies técnicas (necesarias) Estas cookies son importantes para darte acceso seguro a zonas con información personal o para reconocerte cuando inicias sesión.

Consultar

Nombre Duración
aceptarCookiesIndica si el usuario ha aceptado la política de cookies.
s_ccSesión
s_fidPersistente
s_nrPersistente
s_sqSesión
utag_mainPersistente
sc_pagenameSesión
No quiero cookies de Analítica

Permiten medir, de forma anónima, el número de visitas o la actividad. Gracias a ellas podemos mejorar constantemente tu experiencia de navegación.

Dispones de una mejora continua en la experiencia de navegación.

Con tu selección no podemos ofrecerte una mejora continua en la experiencia de navegación.

Ver listado completo de este tipo de cookies

Denominación Titular Tipología Duración Finalidad
s_cc Adobe Analytics Analítica Sesión Determinar si las cookies están activas
s_sq Adobe Analytics Analítica Sesión Funcionalidades ClickMap/ActivityMap
s_vi Adobe Analytics Analítica 5 años Marca de fecha y hora del identiticador de visitante único
s_fid Adobe Analytics Analítica 5 años Marca de fecha y hora del identiticador de visitante único alternativo, respaldo de s_vi
AMCV_###@AdobeOrg Adobe Analytics Analítica 2 años ID de visitante único que se usan en las soluciones de Marketing Cloud
AMCVS_* Adobe Analytics Analítica Persistente ID de visitante único que se usan en las soluciones de Marketing Cloud
s_nr Adobe Analytics Analítica 2 años Determinar el número de visitas de usuario
s_invisit Adobe Analytics Analítica Sesión Determinar si el visitante es nuevo o repetido
s_vnum Adobe Analytics Analítica 15 días Determinar si el visitante es nuevo o repetido
demdex Adobe Analytics Analítica 180 días Crear y almacenar identificadores únicos y persistentes
dpm Adobe Analytics Analítica 180 días Crear y almacenar identificadores únicos y persistentes
dextp Adobe Analytics Analítica 90 días Recordar la última vez que se hizo una sincronización de datos
d_cid BBVA Analítica Persistente Cookie utilizada por BBVA.COM para almacenar información de personalización de contenidos.