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¿Es Kim Kardashian más grande que los Beatles? Sí, la pregunta es real
¿Es Kim Kardashian más grande que los Beatles? Sí, la pregunta es real

«Somos más populares que Jesucristo», fue una frase pronunciada por John Lennon en marzo de 1966 para el periódico británico London Evening Standard, dentro de su especial semanal «¿Cómo vive un beatle?».

Estas palabras adquirieron tal dimensión que los periódicos de medio mundo dieron la espalda al verdadero mensaje e hicieron carnaza. Amenazas de muerte y mensajes de desprecio corrieron como la pólvora. En Chicago, el 11 de agosto de 1966, Lennon, como portavoz de la banda, aclararía la verdadera intención del mensaje.

En los 60, la religión fue sustituida por el rock and roll. En los dosmiles, la religión fue sustituida por la tecnología

La fama es algo volátil, que cambia de manos. Un termómetro que marca tendencias y habla del poder e influencia sobre las masas. En los 60, la religión fue sustituida por el rock and roll. En los dosmiles, la religión fue sustituida por la tecnología. La religión no ha desaparecido, como es obvio, pero sus contendientes han mermado sus filas.

¿Qué pinta Kim Kardashian en todo esto? Pregunta a los jóvenes: ¿es Kim más grande que John Lennon? En 2017, muchos no lo dudarían: sí.

El negocio del siglo

Kim no es cantante, aunque más adelante veremos que «puede serlo». Kim no es actriz, aunque su caché ridiculiza el de algunas profesionales. Kim no es una religión, pero es adorada por miles de personas. Entonces, ¿qué vende Kim? Lo más íntimo y personal: su imagen.

Kim representa la fortaleza de una matriarca inteligente, pero también es frágil y vulnerable

Todo lo que la rodea es moneda de cambio, ella es un poderoso símbolo, pero también algo tangible. Representa la unión de la familia, la fortaleza de una matriarca inteligente, y también es frágil, ríe y llora como cualquier ciudadano. Mientras es visible, existe.

Abandonó Instagram durante tres meses y fueron los tres meses más largos en la vida de muchas personas. De 164 millones de seguidores, a comienzos de 2016, a menos de 92 a febrero de 2017. ¿Está de capa caída? No. Kim representa el epítome de la sobreexposición: sólo está viva mientras nuestra vaporosa memoria sea golpeada por sus voluptuosas curvas y sus declaraciones incendiarias.

Portada en los medios

Seguro que has oído ese falso lema de «hasta que no eres portada de Time no eres verdaderamente importante». Kim ha sido portada de las revistas de moda y estilo —masculinas y femeninas— como Cosmopolitan, Elle, Vogue hasta en 6 ocasiones, GQ, Marie Claire, Esquire, Style o Harper’s Bazaar.

Pero también ha copado el interés de Rolling Stone, de Forbes y de tantos otros medios más, digamos, tradicionales.

Vender cualquier cosa que lleve tu marca

Y no sólo por esos moldes de su culo que pueblan las jugueterías en Halloween. Kim es una reina Midas. Su espantada en las redes sociales se estima en unas pérdidas de 300.000 dólares, según la plataforma de gestión CAPTIV8.

Forbes estimó que ingresaba 3 millones de dólares a través de Twitter. En 2013 ingresó 28 millones a través de Instagram. A comienzos de 2016 esta cifra se elevaba hasta los 40 millones anuales.

El videojuego más rentable del mundo

‘Kim Kardashian: Hollywood’ (iOS y Android), lanzado a finales de verano de 2014, ha sido descargado 45.9 millones de veces, generando unos 145 millones de euros. El free to play permite paquetes de compras in-game de hasta 99,99 euros.

Se desconoce el coste del desarrollo de este juego creado por Glu Mobile, y la editora tampoco arroja cifras más allá de ese porcentaje renegociado —del 40 al 30% de los ingresos—, pero Kim ha dejado caer en más de una ocasión la fortuna que le reporta este pequeño simulador de celebrities que viven su día a día en la cresta del éxito.

Sus propios emojis premium

Un año después de arrasar con su juego lanzó una colección de emojis premium. Los Kimojis reventaron la AppStore. La noche que la aplicación fue lanzada, la tienda quedó temporalmente congelada.

9.000 personas por segundo, un millón de dólares por minuto. ¿A cambio de qué? La aplicación de 1,99 euros, disponible tanto para iOS como para Android, ofrecía 500 emoticonos. Ya está. Simples cromos, pegatinas, baladí para expresar nuestros estados de ánimo en el mundo digital. Imprescindibles.

El clan Kardashian

Si recuerdas tus años de instituto seguramente leíste sobre los duques, condes y demás coronas de los reinados europeos. La realeza de antaño es perfectamente comparable con el clan Kardashian: son un símbolo de poder, cada tentáculo esconde una nueva anécdota millonaria, un cotillón más rocambolesco que el anterior.

De Kim sabemos más cosas que de nuestra Declaración de la Renta

De Kim sabemos más cosas que de nuestra Declaración de la Renta. Que odia la mostaza, el queso azul, el cilantro y el café frío. Kim vive en una dimensión construida para ella misma: «supe que Kanye y yo estábamos hechos el uno para el otro cuando me quedé a dormir y tenía puesta la calefacción».

Lo que nos recuerda el anverso de su propia figura: Kanye West. Qué importa tener un padre transexual o ser la ‘K’ más relevante de la familia —de cinco hermanos: Kourtney, Khloé, Rob, Kendall y Kylie Jenner—: está casada con el rapero más famoso del mundo. Los datos de West darían para otro artículo. Y lo que es mejor: su música sí es históricamente tan relevante como la de The Beatles.

Tiene más premios que canciones

Y más libros que algunos Premios Nobel. A saber: ‘Kardashian Konfidential’, ‘Selfish’ y ‘Dollhouse: A Novel’. De momento.

Su carrera musical se fundamenta en un único y exclusivo single, ‘Shake’ y, en mayor medida, ‘Jam (Turn It Up)’, un pequeño juguete con casi nueve millones de visitas.

El resto se circunscribe en su imagen. Hora y media de peinado y maquillaje. Alguna que otra vez, incluso 3 horas. Para después gastar unos 1.500 euros diarios en limpiarse la cara y desmaquillarse.

Su paso por las pantallas

La cinco veces premiada en los Teen Choice Awards —de ocho nominaciones— no ha trabajado sólo en realities. Vale, Keeping Up with the Kardashians va camino de tu decimotercera temporada con 181 capítulos y Dancing with the Stars cuenta con 23 temporadas y 399 capítulos emitidos.

Pero también ha hecho apariciones en las películas Disaster Movie, Deep in the Valley o Zoolander 2, en la veterana serie CSI: New York, en Wrestlemania, en una quincena de videos musicales, en 2 Broke Girls o Cómo conocí a vuestra madre y, bueno, podríamos seguir hasta el aburrimiento.

KIM es una de las mujeres genuinamente más audaces en cuanto a la gestión de esa imagen

Es decir: sí, Kim es relevante para los medios audiovisuales. Y lo supo Lauren Conrad cuando la invitó, hace ya diez años, a su reality de moda.

Reconócelo: Kim Kardashian es una modelo, un objeto que explotan y devoran las empresas de marketing. Pero también es una de las mujeres genuinamente más audaces en cuanto a la gestión de esa imagen y, por ende, la conceptualización de su persona. Y así ha construido un imperio.

Bola extra

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