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Todas las mentiras que Coelho nos ha contado con sus historias motivacionales

 
Artículo / Cultura

Todas las mentiras que Coelho nos ha contado con sus historias motivacionales

Es muy posible que ya hayas pasado por tu etapa Coelho. Es ese momento en el que “El Alquimista” cae en tus manos, aprovechándose de tu vulnerabilidad y recomendado por otro incauto que cayó antes que tú. Eres joven e idealista, vives un momento de apertura de miras y aún estás buscando quién eres.

Y entonces llega Paulo, con sus frases grandilocuentes, con su literatura motivacional, sus señales y sus conspiraciones cósmicas. Y tú te lo crees. Por un tiempo, buscas las señales que se supone que el destino ha dejado para que te encuentres con él. Maktub (“está escrito”). Todo es una señal cuando acabas de leer ese libro.

Tal vez funcione al principio —se llama sugestión— pero después llega la realidad y la vida en toda su crudeza para demostrarte que tanto las frases motivacionales de Mr Wonderful como la “religión Coelhiana” son una trampa: pueden atraparte en una espiral de sueños imposibles, frustración y desilusión cuando las cosas no pasan como ellos aseguran que pasarán.

Por qué es todo mentira

Paulo Coelho tiene recursos. Te engatusa con frases que suenan bien para que no cuestiones demasiado el contenido. No hay nada censurable, estilísticamente, en una frase como “Cuando quieres algo todo el universo entero conspira para que realices tu deseo”.

El problema es que, aún siendo parte de una obra de ficción, sabemos que Coelho nos lo dice en serio. Coelho desea fervientemente que le creamos, que proyectemos nuestros deseos para que el universo, aquí, una especie de ente, nos lo conceda mágicamente.

Ya hemos hablado de lo que pasa cuando confiamos una tarea tan importante como la realización de nuestros sueños a “algo” que no sea nuestro trabajo duro y nuestro empeño.

Sobre los sueños, Coelho aún tiene más que enseñar: no existen los sueños imposibles, sólo los cobardes que tienen miedo a ser unos 'losers' y por eso sus sueños jamás se cumplen. No porque sean inalcanzables.

Ni que decir tiene que Coelho no tiene razón: deja ese libro, deja de soñar y mueve el culo si quieres conseguir algo de verdad. Tú mueves los hilos de tu universo y sí, hay sueños imposibles, igual que hay días de mierda, Sr. Maravilloso.

El escritor brasileño no nos dice nada que no haya transmitido ya el rico y sabio refranero español durante generaciones

Otro fallo que le podemos reprochar al escritor brasileño es que no nos dice nada que no haya transmitido ya el rico y sabio refranero español durante generaciones. Por ejemplo, que “No hay mal que por bien no venga”. Un mensaje sencillo y contundente y un bonito juego de palabras para ilustrar la contradicción misma de la idea y de la vida.

Que se transforma en esta profunda reflexión (o te la intenta colar como tal) de Coelho:

Es al refranero (y ahondando más, al Taoísmo o cualquier otra influencia espiritual) lo que Los Cantajuegos a la música popular: toma prestadas ideas de toda la vida, les da una vuelta estilística y las explota en quince volúmenes.

Porque al final siempre repite la misma cantinela con la que ya convenció al mundo en 1988. Su obra cumbre es la trampa con la que atrae a sus lectores al lado oscuro del optimismo.

No dejes que tu destino lo decida Coelho

Detrás de esa prosa tan cuidada, a veces no hay nada. Son frases en realidad tan vacías de contenido verdadero que podrían servir tanto para convencer a tu casero de que te baje el alquiler como de guía de autoayuda para encontrar el amor de tu vida o tu Leyenda Personal; en “coelhiano”, tu destino, tu objetivo en la vida, eso que estabas destinado a encontrar siguiendo las señales. Aún incurriendo en mentiras tan flagrantes como ésta:

Ya lo dijo el sabio Maestre Aemon en “Canción de Hielo y Fuego” (y luego en ‘Juego de Tronos’): “El amor es veneno para el honor, es la muerte para el deber (...). ¿Qué es el honor comparado con el amor de una mujer? ¿Qué es el deber comparado con el calor de un hijo recién nacido entre los brazos, o el recuerdo de la sonrisa de un hermano”.

Por eso los hombres de la Guardia de la Noche no pueden amar ni engendrar hijos, porque  no hay destino que sobreviva al encuentro fortuito con ESA persona, la que te cambiará la vida. Y de camino a tu destino acabarás tomando un atajo que te llevará a una hipoteca y niños (tal vez).

no "abandonas" tu "leyenda personal" porque hayas renunciado a nada sino porque quizás por el camino has aprendido que el amor es más bonito que morir solo o rodeado de gatos

Pero no "abandonas" tu "leyenda personal" porque hayas renunciado a nada sino porque quizás por el camino has aprendido que el amor es más bonito que morir solo o rodeado de gatos. Es lo que puede pasar si pierdes el tiempo buscando señales que te confirmen lo que tu propio corazón te puede decir.

Aunque tienes que dejar que el cerebro intervenga, porque el corazón puede engañarte como si fuera un libro de Coelho. Si por él fuera, seríamos todo pasión y bajos impulsos…

Coelho parece no vivir en este planeta. O al menos no debe tener una vida en la que los problemas mundanos interfieran en sus sueños. Todo el mundo quiere tenerlos y nunca son baratos ni asequibles, pero la vida a veces te abofetea con una dosis de cruda realidad (la realidad laboral, la realidad social, ese chico o esa chica que no entiende nada cuando tú le susurras “maktub” al oído) y te quita la tontería.

Para Coelho, la culpable no es sino “una fuerza misteriosa”. Así, sin concretar.

Normal que por frases como éstas más de uno quisiera verle así:

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