Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información aquí.

No en todas partes se comen uvas: así celebran el Año Nuevo las culturas más fascinantes

No en todas partes se comen uvas: así celebran el Año Nuevo las culturas más fascinantes

Lo de comer uvas en Nochevieja es muy nuestro. Sobre todo porque una de las teorías más apoyadas sobre su origen afirma que todo empezó con la picaresca de los alicantinos para dar salida a la uva que les sobró en un año de mucha producción. Al parecer lo o de “las uvas de la suerte” sólo fue una gran estrategia de marketing.

Aún así, hay quien cree que no comerse las uvas al compás de las campanadas de medianoche el 31 de diciembre es condenarte a tener un mal año. Pero también hay quien piensa que lo que da buena suerte es comer lentejas o incluso tirar la vajilla por la ventana.

Cambian el escenario y los rituales, pero el espíritu es el mismo: pensar en esa página en blanco llena de posibilidades y convencerte de que este va a ser tu año. Llámalo llevar los apuntes al día si eres universitario, o tener una buena cosecha si eres un miembro de la tribu indígena Aymara y celebras el 'Machaq Mara'. Para los venezolanos, la suerte se traduce en muchos viajes y la invocan saliendo de casa con una maleta, tras las campanadas. Los brasileños, saltando siete olas en la mítica Copacabana de Rio de Janeiro.

Fuegos artificiales, besos y buenos deseos

Hay costumbres casi universales. Por muchos kilómetros que separen Nueva York de Auckland (Nueva Zelanda) o a Pekín de Anchorage (Alaska), sus ciudadanos comparten la misma fascinación por los fuegos artificiales. Llueven luces de colores sobre Time Square, justo después de la caída libre de una gran bola de cristal, como se lleva haciendo desde 1904. Iluminan el cielo de Alaska, aunque ellos ya cuenten con sus propias luces mágicas.

Los espectáculos pirotécnicos son los grandes protagonistas en Sidney, siempre los primeros en recibir al flamante año con un show de doce minutos de explosiones tan impresionantes como éstas. O en Londres, donde salen disparados desde su gran Ojo. En Dubai compiten en el skyline con los enormes rascacielos.

En EEUU han hecho del beso todo un ritual para empezar el año de la mejor manera posible

Los besos también son una manifestación muy extendida  Aquí los damos con los carrillos llenos de uvas, intentamos no ahogarnos mientras farfullamos “feliz año nuevo”. Pero es en EEUU donde han hecho del beso de fin de año todo un ritual para empezar el año de la mejor manera posible. Después del beso, toca cantar a coro y hermanados ‘Auld Lang Syne’: importada de Escocia, es la BSO del año nuevo en todos los países de habla inglesa.

En cuanto a la mañana después, es muy tradicional empezarla sufriendo las consecuencias de los excesos de la noche anterior. Pero también se da el fenómeno contrario: los que se atreven con un baño catártico en aguas gélidas, para dar comienzo al año con fuerza y energía: es el Polar Bear Swim que se celebra en Vancouver (Canadá).

Aunque esta costumbre es típica en otras latitudes: en muchos estados norteamericanos o incluso en España, con el Kontxapuzon en la playa de la Concha (San Sebastián) de un buen puñado de valientes. Otra San Sebastián —la playa de, en Barcelona— acoge el mismo evento, desde 1966. Los más místicos lo llaman “limpieza de aura”.

De todo menos comer uvas

Lo de besarse y hacer ruido en una noche como la de Nochevieja puede entrar dentro de lo que se considera “lógico”. Pero son la cultura y la idiosincrasia de cada país las que definen qué es lo “normal” en una típica celebración de fin de año.

En Rusia el día 1 de enero es como el 25 de diciembre en muchos países: el momento de abrir los regalos que les trae el Ded Moroz. Ellos, ortodoxos, no celebran la Navidad como los católicos ni han importado la figura de Papá Noel. ¿Y adivinas qué no puede faltar en la cena de Nochevieja? Sí, ensaladilla rusa. Bueno, su ensaladilla, que poco tiene que ver con nuestra interpretación.

Son los únicos que celebran la Nochevieja dos veces: una, el 1 de enero, para dar la bienvenida al año que llega y otra el 13 de enero para dedicarle una despedida en condiciones al que ya se fue. Y es que éste es el gran olvidado en la celebración. Incluso es despreciado muchas veces, cuando no nos ha ido bien y estamos deseando perderle de vista. En Ecuador, por ejemplo, es representado por un muñeco, que después queman.

los daneses les desean feliz año nuevo a sus vecinos rompiendo vajillas

Viajando por Europa, se descubren costumbres aún más fascinantes: los daneses les desean feliz año nuevo a sus vecinos rompiendo vajillas. Cuantos más platos hayan roto ante tu puerta, más afortunado serás.

Curiosamente, en el barrio marítimo de El Cabanyal (Valencia) piensan lo mismo. Sólo que ellos lanzan platos y hasta cazuelas desde los balcones: pasear por allí justo después de las doce es un deporte de riesgo.

En Italia cambian las uvas por lentejas. Es su manera de atraer a la buena suerte, pero también vestir de rojo en el interior (esto nos lo hemos importado). Para escenificar de manera literal lo del borrón y cuenta nueva, en algunas ciudades como Nápoles es costumbre deshacerse de trastos viejos.

Una modalidad (la del lanzamiento libre de mueble desde ventana) que también practican en un barrio de Johannesburgo (Sudáfrica) esa noche. En Nassau (Las Bahamas), sin embargo, se engalanan con sus mejores máscaras y se echan a las calles a bailar en el tradicional desfile conocido como ‘Junkanoo’.

Está claro que si hay un hilo conductor en las Nocheviejas de todo el mundo, este es la alegría. Y la ilusión de lo que está por venir. Tal vez sea muy 'naïf' esta actitud de pensar que todo puede cambiar sólo porque así lo dicta el calendario. Pero es una buena excusa para ser feliz.

¡Feliz año nuevo! Happy New Year! Gelukkig Nieuwjaar!

Fotos | iStock/g-stockstudio, iStock/Jacob Ammentorp Lund, Pixabay/Fadyphotography

También te
recomendamos
Cultura
El color de 2018 es Ultra Violet, ¿pero sabes cómo elige Pantone su color del año? Cuéntame más
Cultura
No todo son challenges y tags: estos youtubers son auténticos creadores de contenido Cuéntame más
Hazte Cliente Acceder