No hace falta coger el Transiberiano: los viajes en tren más chulos están en España

No hace falta coger el Transiberiano: los viajes en tren más chulos están en España

6 Minutos de lectura

Si las apps de búsqueda de vuelos baratos están entre las favoritas de tu móvil, las webs de alojamientos compartidos son las más frecuentes en tu historial y la biografía de tu Twitter reza “wanderlust”… confirmamos: eres un viajero empedernido.

A estas alturas de la película, además de que tendrás rascada una buena parte de tu scratch map, te habrás dado cuenta de que, pese a que los aviones nos llevan a cualquier parte del mundo en unas pocas horas, el rey de los transportes románticos es, sin duda alguna, el tren.

¿Necesitas pruebas? La película ‘Antes del amanecer’ —con ‘Antes del atardecer’ y ‘Antes del anochecer’ completando la trilogía de diálogos intensos— es la mejor muestra de ello. Y seguro que ese Interrail que hiciste en el verano de primero de carrera con tus incipientes amistades de la universidad es otro ejemplo.

Porque sentir el traqueteo, mirar desde el enorme ventanal el paisaje o acercarte al vagón cafetería para amenizar el viaje —y conocer allí a un fascinante ser humano con el que apearte en la siguiente parada y vivir aventuras hasta el próximo amanecer— son cosas que solo pueden suceder en un tren.

Y para ponernos románticos sobre las vías no hace falta viajar hasta la Rusia más recóndita a bordo del Transiberiano. Basta con subir a uno de estos trenes españoles.

El Transcantábrico

Recorrer la cornisa cantábrica desde León a Santiago de Compostela pasando por Bilbao, Santander, Gijón y otros muchos lugares imprescindibles. Y todo eso, en una habitación más lujosa (probablemente) que tu propia casa que te retrotraerá a la época dorada de los viajes en ferrocarril.

transcantabrico viajes tren

No es una marcianada: es lo que te ofrece el Transcantábrico, el primer tren turístico de España. Nació en los años ochenta y conserva ese aire old but good que se espera encontrar en un vagón de estas características.

Si eres uno de sus pasajeros, no temas: la comida distará mucho de ser esa típica bandeja de “alimentos” prefabricados de la mayoría de aerolíneas. Los platos que se sirven en este tren están más cerca de la alta cocina que de los preparados para astronautas.

¿Se te han puesto los dientes largos con esta propuesta? Aún tienes tiempo para ahorrar: el Transcantábrico comienza su temporada de 2018 en el mes de mayo.

Al Andalus

Si te quedaste prendado de la última versión de ‘Asesinato en el Orient Express’ (sí, esa en la que actúan Johnny Depp y Penélope Cruz), este es tu tren. Es, sin exagerar, un palacio que circula por vías férreas y cuyos vagones/habitaciones son coches cama creados en 1929 para los viajes de la monarquía británica por la Costa Azul.

El Al Andalus es un palacio sobre raíles. Lujo rodante donde sentirse un aristócrata de la Belle Époque

Cada rincón de sus suites rezuma —terciopelo mediante— aroma a Belle Époque. Y pasear por sus coches salón te hará sentir que en cualquier momento vas a encontrarte a Hemingway acodado en algún punto de la barra.

al andalus viajes en tren

El Al Andalus —como era de esperar— recorre los enclaves de Andalucía más populares, pero, además, desde hace unos años cuenta con una ruta que discurre por Extremadura y llega hasta Madrid.

El expreso de la Robla

Con este completamos la tríada de trenes turísticos más famosos de España. El expreso de la Robla nació con la intención de acercar los clásicos viajes en ferrocarril al público joven a partir de unos precios más asequibles. Ofrece dos rutas: una que une León y Bilbao y otra que recorre los kilómetros que separan Bilbao de Oviedo.

El norte de España visto desde la ventanilla de este tren. ¿Se te ocurre algo más bucólico?

Solamente opera en agosto y septiembre, por lo que es un buen plan para las próximas vacaciones. Además —con un amplio presupuesto, eso sí—, se puede alquilar el tren completo para celebraciones privadas. ¿Alguien ha dicho fiesta de cierre de verano? ¡Pasajeros al tren!

Cercedilla – Cotos

No hace falta esperar a que llegue el buen tiempo para disfrutar de un viaje en tren de lo más idílico. Para encender la locomotora del romanticismo, nada como un paseo por la nieve montados en el cercanías que conecta la estación de Cercedilla (en Madrid) con la de Cotos (en Segovia).

La línea atraviesa la Sierra de Guadarrama y el Puerto de Navacerrada. Si de pequeño te encantaba la película ‘Polar Express’, este tren te hará cumplir el sueño de viajar rodeado de un manto blanco.

El Canfranero

Si los trenes tienen un toque romántico, qué decir de las estaciones. Y qué decir de la estación de Canfranc, en el Pirineo aragonés. Con un potente proyecto de rehabilitación en el horizonte, hoy permanece cerrada al público, pero su imponente fachada se puede contemplar al bajar del histórico Canfranero, el tren que une Zaragoza y esta localidad oscense.

canfranc viajes tren

Para subir al ‘tamagochi’ —así se llaman a los vagones de este ferrocarril, por su pequeño tamaño— hace falta armarse de paciencia: el tren tarda unas cuatro horas en completar el trayecto. Eso sí, apearse a los pies de la estación que fue un punto clave en la Guerra Civil (el túnel que la comunicaba con Francia se tapió para que no entrase nada ni nadie por la frontera) compensa la velocidad de 60 kilómetros por hora a la que marcha el Canfranero.

El tren de Sóller

Parece que las montañas y los trenes se llevan a las mil maravillas. Otra de las estampas más bonitas que se pueden ver desde un vagón sin salir de España es la de la Sierra de Alfàbia. Y nos la ofrece el tren que une Palma de Mallorca con Sóller.

Construidas a principios del siglo XX, sus vías son una rara avis en el universo del ferrocarril: son mucho más estrechas de lo habitual. Los vagones son originales de la época y están cuidados hasta el más mínimo detalle y, en la hora que dura el trayecto, el tren atraviesa túneles de hasta 3 kilómetros y sortea curvas de lo más cerradas. Toda una experiencia.

soller viajes tren

El tren de la fresa

La reina Isabel II inauguró, en 1851, el trayecto que conectaba Madrid y el Palacio Real de Aranjuez. Era la primera línea de la Comunidad de Madrid y la segunda de España. Y hoy se puede repetir ese viaje y almorzar unas fresas en el camino. WTF?, te preguntarás. Aranjuez es famoso por su producción de esta fruta, de ahí el obsequio.

Este ferrocarril es un museo rondante. Pasear por sus vagones es caminar por un túnel del tiempo

Aparte de eso, lo más curioso es que el trayecto se realiza en un tren que es una suerte de Frankenstein ferroviario: la locomotora es una pieza de los años 70, hay vagones de los cincuenta y coches de madera que datan de los años 20. Montar en él es como viajar en un museo sobre ruedas.

El tren del peregrino

Es probable que, en tu lista de propósitos para 2018, junto a mejorar tu inglés, dejar de fumar, apuntarte al gimnasio o abrirte Tinder aparezca hacer el Camino de Santiago. Si lo tuyo no es el deporte, precisamente, vamos a mostrarte ahora mismo una puerta al Pórtico de la Gloria: el tren del peregrino.

Es exactamente lo que te imaginas: un tren con origen en Madrid y destino en Santiago que te permite combinar trayectos caminando —tienes que recorrer al menos 100 kilómetros a pie si quieres conseguir la Compostela— con otros tramos descansando en un vagón. Peregrinos sí; viajeros amantes del tren, también.

Imágenes | iStock - nd3000, Renfe, Ayuntamiento de Canfranc, Tren de Sóller

BBVA

Configuración de cookies

Las cookies pueden ser importantes para ti, influyen en tu experiencia de navegación. Usamos cookies analíticas para hacer perfiles basados en hábitos de navegación y mostrarte contenido útil. Puedes aceptarlas en esta misma ventana o configurarlas y/o rechazarlas en el Panel de Configuración.
No hemos cambiado nada, solo queremos ser transparentes y responsables contigo, igual que lo somos con tu dinero.

Este es el configurador avanzado de cookies propias y de terceros. Aquí puedes modificar parámetros que afectarán directamente a tu experiencia de navegación en esta web.

Cookies técnicas (necesarias) Estas cookies son importantes para darte acceso seguro a zonas con información personal o para reconocerte cuando inicias sesión.

Consultar

Nombre Duración
aceptarCookiesIndica si el usuario ha aceptado la política de cookies.
s_ccSesión
s_fidPersistente
s_nrPersistente
s_sqSesión
utag_mainPersistente
sc_pagenameSesión
No quiero cookies de Analítica

Permiten medir, de forma anónima, el número de visitas o la actividad. Gracias a ellas podemos mejorar constantemente tu experiencia de navegación.

Dispones de una mejora continua en la experiencia de navegación.

Con tu selección no podemos ofrecerte una mejora continua en la experiencia de navegación.

Ver listado completo de este tipo de cookies

Denominación Titular Tipología Duración Finalidad
s_cc Adobe Analytics Analítica Sesión Determinar si las cookies están activas
s_sq Adobe Analytics Analítica Sesión Funcionalidades ClickMap/ActivityMap
s_vi Adobe Analytics Analítica 5 años Marca de fecha y hora del identiticador de visitante único
s_fid Adobe Analytics Analítica 5 años Marca de fecha y hora del identiticador de visitante único alternativo, respaldo de s_vi
AMCV_###@AdobeOrg Adobe Analytics Analítica 2 años ID de visitante único que se usan en las soluciones de Marketing Cloud
AMCVS_* Adobe Analytics Analítica Persistente ID de visitante único que se usan en las soluciones de Marketing Cloud
s_nr Adobe Analytics Analítica 2 años Determinar el número de visitas de usuario
s_invisit Adobe Analytics Analítica Sesión Determinar si el visitante es nuevo o repetido
s_vnum Adobe Analytics Analítica 15 días Determinar si el visitante es nuevo o repetido
demdex Adobe Analytics Analítica 180 días Crear y almacenar identificadores únicos y persistentes
dpm Adobe Analytics Analítica 180 días Crear y almacenar identificadores únicos y persistentes
dextp Adobe Analytics Analítica 90 días Recordar la última vez que se hizo una sincronización de datos
d_cid BBVA Analítica Persistente Cookie utilizada por BBVA.COM para almacenar información de personalización de contenidos.